Cloud | Noticias  

IoT y la industria del automóvil... ¿se acerca un cambio de paradigma?

El cada vez más trascendental papel que juega la conectividad en la experiencia del conductor ha conseguido dar un vuelco al paradigma de la comunicación entre el consumidor y el fabricante en la medida en la que IoT se convierte, cada vez más, en el elemento habilitador de esta transformación.
coches inteligentes
Redacción

Desde la llegada del smartphone ha tenido lugar un proceso de aceleración en el universo TI que ha desembocado en un sinfín de integraciones tecnológicas, como la creación de entornos donde se proporciona gratificación de manera instantánea dando lugar a drásticos cambios en los hábitos de los consumidores. Este incremento de la conectividad ha empezado a proliferar en otros muchos aspectos de nuestras vidas a través del empleo de metodologías relacionadas con internet de las cosas (IoT).

Una de las áreas en las que se genera un mayor número de oportunidades para esta faceta de consumo se concentra en la industria de la automoción. Históricamente, los coches solían pasar a ser un producto de consumo una vez que eran adquiridos, y la comunicación entre el cliente y el retailler del vehículo solo se produciría en el caso de revisiones o averías. Del mismo modo, los atributos del vehículo solían permanecer inalterados por regla general, hasta que el usuario decidía cambiar de vehículo.

En la medida en que IoT va ganando peso en el sector de consumo, las empresas de fabricación de coches ansían rentabilizar las oportunidades que aparecen ante sí. En un plazo de tiempo de cuatro años, asistiremos a la proliferación de modelos de negocio alrededor de nuevos servicios que podrían gestionarse a bordo de un vehículo conectado: desde sofisticados sistemas de navegación con realidad aumentada hasta servicios de conserjería online, mientras que muchos vehículos ya saldrán de fábrica con un sistema de conectividad integrado en el propio vehículo.

Lo que depara el futuro

La tecnología de aplicaciones de conectividad para vehículos que proporcionan los proveedores de servicios de movilidad a través de tecnología over-the-air (OTA), será suministrada por los propios fabricantes de automóviles. 

Tesla ejemplifica cómo se utiliza esta tecnología en el momento actual. Los nuevos modelos que salen de la planta de fabricación de esta compañía disponen de baterías que tienen un límite de carga. No obstante, los usuarios pueden emplear la tecnología OTA para incrementar la capacidad de carga, y también extender capacidades a otras funcionalidades del vehículo como minimizar o incrementar la potencia del motor. Estas posibilidades representan un cambio de 180 grados, en un proceso en el que la comunicación entre el consumidor y el fabricante de vehículos pasa de un estatus pasivo a otro completamente activo.

 

 

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información